Páginas

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Empresas sin Alma.

El término Alma es entendido como la entidad inmaterial e invisible que poseen las personas, para mí el alma es la esencia del ser humano, la que le guía y hace valer en el camino de la vida.

Hoy establezco este bonito símil trasladado al mundo empresarial, pues bien, las empresas no son otra cosa que una agrupación de personas con un objetivo en común.

Pero, ¿Qué os parece si en vez de llamarle Alma, le llamamos cultura? ¿Le llamamos valores? Quizás esto te suene algo más, y es que mi post de hoy va referido a la importancia que la cultura organizacional tiene en el camino de la empresa a lo largo de su historia.

Grande o pequeña, nacional o multinacional, sector Tic o sector agrícola toda empresa debe de poseer Alma, debe de tener una identidad inmaterial, unos valores fundamentales, un día de convivencia entre trabajadores, un espacio habilitado donde hablar de forma informal sobre todo lo que acontece la empresa…

En los tiempos que corren, no invertir en forjar la cultura organizacional es un lujo que no podemos permitirnos pues el alma en la empresa es vital para sobrevivir al nuevo entorno hipercompetitivo y cambiante en el que ya estamos inmersos.

Cinco Beneficios de que tu empresa tenga Alma:

1.     Adaptación al cambio: la cultura de la empresa no tiene porqué ser rígida ni permanente, crear una cultura organizacional proporciona unión entre los trabajadores, proporciona positivismo y una manera líquida de entender el negocio mejorando la adaptación a los cambios que va ir requiriendo el entorno.

Invertir en el alma no tiene porqué ser caro, podemos iniciar el proceso con pequeños detalles como una simple frase escrita en los pasillos de la empresa que diga: "El éxito no es prever el futuro sino construir una organización que prospere en cualquiera de los futuros que no podemos prever”

2.     Resiliencia: una empresa sin alma, es una empresa que va a la deriva, por ello, será muy difícil que se levante antes las adversidades y piedras que aparezcan en el camino.

3.     Sentimiento de pertenencia: pertenecer a una empresa que te ofrece un fin de semana de convivencia a nivel nacional con todos los empleados es todo un orgullo, formar parte de una empresa que te da la posibilidad de interactuar en el espacio de trabajo en redes sociales es todo un lujo, pertenecer a una empresa donde los valores de humildad, esfuerzo, confianza, positivismo son su piedra angular es toda una honra. El sentimiento de pertenencia hace que el trabajador sienta a la empresa como suya lo que conlleva que éste ofrecerá de vuelta su mejor potencial y rendimiento.

4.     Retención y atracción del Talento: los nuevos talentos quieren pertenecer a empresas que le ofrezcan algo más que un salario, quieren empresas que le ofrezcan una formación continua, unos beneficios sociales, una nueva forma de ser feliz mientras trabajan, y ¿por qué no?

5.     Apuesta por el capital humano: una empresa que invierte en su alma, es una empresa a la que le importan las personas de su organización, sin duda está inversión por el capital humano será devuelta en un porcentaje altamente notable en los resultados de la empresa y sobre todo en un factor que a día de hoy es clasificado por muchos profesionales como factor clave de éxito, la motivación, y es que pensar que a tu empresa no solo le importan los números sino que además también invierte en bienestar y felicidad de sus empleados es un factor altamente motivante.

En definitiva, hoy defiendo el papel tan importante de crear e invertir en la cultura organizacional, porque no invertir en el Alma de tu empresa es pasar por la vida de puntillas sin dejar huella, es nacer con la fecha de caducidad ya escrita.



Muchas gracias a todos por visitar el blog.

Javier García Rubio.




3 comentarios:

  1. Me alegro de que te haya gustado amigo Andrés.

    Un fuerte abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Óscar Izquierdo Barbas16 de septiembre de 2013, 11:17

    Me ha gustado mucho tu post, Javier. Por desgracia, para la mayoría de empresas los/as trabajadores/as no dejan de ser números, expendientes... cuando una parte fundamental es el capital humano y su motivación, sus ganas por superarse: su alma. De nuevo, ¡enhorabuena! Saludos

    ResponderEliminar